Lo Hemos Vivido Todo

lecciones-que-da-vida-10-maneras-escribir-sen-L-v7s5H2

Todos, sin importar nuestra soberbia o la carencia de ésta, llegamos a un momento donde sentimos que lo hemos vivido todo; o que al menos hemos dado un sorbo a la enorme copa de la experiencia, reconociendo su fuerte sabor y lo caliente de su trago.

El día a día es algo tan común que te hace sentir enjaulado. Un atardecer es tan rutinario que lo das por sentado (¿o acaso recuerdas el último atardecer que viste por el mero placer de hacerlo?). Si tu corazón ama o es destruido te da ya lo mismo. Tras tantos contrastes encarnados en los rostros de viejas relaciones incluso te das el lujo de rechazar todo lo que te hace sentir o palidecer, mientras observas desde lejos -a la orilla de tu realidad- el desenlace de la historia.

Pero es cuando te resignas a que los días vayan pasando sin contarlos, a que las horas son sólo un “tic-tac” del reloj, que una soleada mañana de un jueves cualquiera, el destino irrumpe a galope para que lo cabalgues; y entusiasmado con tu nueva montura, por fin entiendes que esta energía de cambio e ingenuidad siempre fue tuya y que la puedes aplicar a lo importante, pero también a todos esos pequeños momentos que conforman tu existencia.

Lo que ya se ha vivido siempre se puede repetir. El Sol que hoy se oculta en el horizonte es muy diferente al Sol que ayer alumbraba tu camino. Cada amor es tan diferente como muchas son las facetas que han existido de ti en tus escasos años de vida.

Y es entonces que recuerdas que no estás solo, que la vida siempre ha estado ahí, lista para mostrarte nuevas sensaciones, nuevos retos…

Publicado en Adagio | Etiquetado , , , | 1 Comentario

I Am Back!

image

Regreso a éste, mi muy abandonado blog, ofreciendoles a ustedes, mis dos queridos lectores, disculpas hacia los cuatro vientos por mi largo silencio.

Han pasado tantas cosas que no sé ni por dónde empezar…bueno, al menos por hoy sí sé qué decirles: ¡hoy es mi 29no cumpleaños!

Prometo autoregalarme el compartirles por este medio mis nuevas andadas, tropiezos y muchas dudas; ¡a por todo!

Publicado en Uncategorized | 12 comentarios

Algo Parecido Al Temor

manos en la espalda

Es complicado explicarte lo que siento en mis manos cuando reposas en mi cama, con todo ese arte que te compone y la confianza de saberte segura reflejada en tu rostro.

Y es que es algo parecido al temor, ¿sabes? Temor de hacerte daño cuando cubren tu espalda. Temor de romperte ante este deseo de apretarte a mí buscando que no quepa entre nosotros ningún adiós. Temor por estas ganas que tienen de tenerte, de sentirte, de beberte; de que sientas a través de ellas el regalo de estar viva.

Y es que me gustas más de lo que manos saben resistir…

Publicado en Adagio | Etiquetado , , , | 4 comentarios

Me Gustas, Mujer Despeinada…

Deborah Mace por "Chino" Moro

Me gustas natural, cuando entiendes que las mejores cosas en la vida arruinan cualquier peinado: correr, bailar, hacer el amor; vivir en sí mismo…

Me gustas cuando estás segura de tu belleza y no mientes con maquillajes y demás falsedades. Cuando prefieres tu rebeldía a los lineamientos de quienes no te importan.

Me gustas cuando entiendes que lo que enamora de ti es ese “algo” que te hace única, esos pequeños detalles donde radica lo divino. Cuando sabes que el amor no es más que el espacio que separa a dos personas, que crece y desaparece a voluntad.

Me gustas cuando eres apasionada, cuando te entregas con todo su ser a algo; por más común o complejo que sea. Me gusta cuando piensas porque te retas porque valoras el estar aquí, ahora.

Me gustas cuando no te importa si vas suspendida en el aire o echando raíces. Me gustas cuando llevas en tu mirada esa intensidad que sólo el saberte sin fronteras puede permitirte.

Por eso me gustas, mujer despeinada…

Publicado en Adagio | Etiquetado | 4 comentarios

Dicen Por Ahí…

dicen.jpg

Dicen por ahí que no importa qué tanto aprecies a esa vieja amante llamada Soledad y lo que disfrutes su oscura compañía, tarde o temprano tu vida querrá otra vida que le haga compañía.

Dicen que no es tan complicado como, de repente, los anhelos individuales ya no saben como antes. Que poco a poco todos los caminos ahora lo querrás recorrer tomando a ese alguien de la mano.

Dicen que querrás cambiar tu departamento de soltero por uno más pequeño, con un lindo balcón para poder abrazarla desde atrás y ver pasar el tiempo. Que pelearás con ella por nimiedades -como su desorden o tu manía por tener todo en su lugar- sólo para que, al final, termines enredado entre sus piernas con las sábanas botadas por doquier.

Dicen que querrás una compañera de viajes. Alguien a quien dedicarle una fría caminata por París o un helado en alguna playa mexicana. Que deseas mostrarle lo que tus ojos han visto para que endulce tus recuerdos con su sonrisa.

Dicen que querrás enseñarle todo lo que has vivido y que ella te muestre otros puntos de vista. Que aprenderás lo que siente al hacer algo que ama y te lo dirá con una simple mirada.

Dicen que querrás que tus hijos tengan su sonrisa. Que querrás verla abrazándolos y mirándolos por horas. Que compartirás con ella sus vidas, sus logros y sus fracasos. Que crecerás con ella, con ellos.

Dicen que querrás protegerla desafiando a la muerte misma. Que la amarás, sentirás e impulsarás. Que lo querrás todo con ella y para ella.

Bueno, eso es lo que dicen por ahí…

Publicado en Adagio | Etiquetado | 5 comentarios

¿Qué es el éxito?

image

¿No necesitar nada material o no desear nada material? ¿Tener a la pareja de tu vida o ser feliz contigo mismo?

Justo hoy charlaba eso con una amiga. ¿Qué es el éxito? ¿Es una meta personal o más bien un lugar deseado por la mayoría? ¿Desde cuándo estar cómodo es la felicidad encarnada en contra de estar siempre andando, conociendo?

Y es que jamás he compartido esa idea preconcebida de lo que el éxito es o debe ser. Para mí el éxito radica en tomar un café con los ojos cerrados y apreciar cada uno de sus sabores. Escuchar música con el alma y no con los oídos. Entender todo lo que te rodea, desde su funcionamiento hasta el porqué de sus partes. Preguntarte todo y por consiguiente luchar por conocer la verdad.

Ver el cielo y no aterrarte por quién te vea y juzgue, sino sentirlo en toda su magnificencia. Comprender por qué se pinta de azul por el día y se incendia por las tardes. Observar sus millones de estrellas y entender que eso, allá arriba, es un milagro que se asoma desde el más lejano pasado.

Éxito es ver algo y conocer su forma y su propósito. Éxito es conocer tu pasado y valorar tu presente como lo único que realmente es tuyo. Ver una fotografía lejana y saber que tú también has estado ahí. Ver banderas e identificarte con todas ellas. Tener por nacionalidad la solidaridad y por escudo una sonrisa. Mirar tus pies y sonreír tras recordar todos esos kilómetros recorridos por caminos rectos y sinuosos.

Comprender que la madurez es un título de honor que otorga la corte de la vida, no los comentarios de la gente. Caerse, levantarse y sacudirse tras cada caída sin verlo como algo más que la vida misma. Valorar lo que el espejo te grita y no lo que murmura el viento; reconociendo que eso que ves no es más que la suma de tu esencia con todas y cada una de las personas y sucesos que han pasado por tu vida.

Que el amor adorna, no define. Que el destino vive en las decisiones del presente y no en las aventuras del futuro. Que cada moretón y caricia son fruto de ti mismo, no culpa de alguien más.

Comprender que la única victoria es la victoria contra ti mismo. Que la disciplina es más valiosa que la inteligencia. Que nada de lo que eres, ves o dejarás será eterno y que es PRECISAMENTE por eso que es y eres incalculablemente valioso.

Eso para mí eso es el éxito, no seis ceros en la cuenta.

Publicado en Adagio | Etiquetado , | 9 comentarios

Hoy Me He Enterado Que Estoy Muriendo…

Jardines de Paz

Hoy me he enterado que estoy muriendo, así de simple.

Tengo una enfermedad implacable. Desalmada a tal nivel que no existe vacuna o cura contra ella. Y pese a los numerosos estudios y teorías, nadie sabe su origen o propósito.

¿Sabes? Tu mundo cambia al saberte con las horas contadas, al saber que tu cuenta regresiva puede terminar súbitamente. Incluso en este momento en el que escribo estas líneas o en el que tú las estás leyendo puedo dejar  de ver, de sentir; de amar.

Me sobra poco tiempo, tiempo que se reduce aún más al ser consciente que la religión y todas esas ideas de otros en ti, no son más que un invento desesperado al saber la durísima realidad: una vez que cerremos los ojos todo se irá con el último suspiro. Todos nuestros momentos se esfumarán como una vela al acabarse la cera porque la muerte es ciega a pretextos y salvadores. Es directa y final con todos, no se queda a meditar en esperanzas o diezmos.

Y eso mismo hace que te duela más todo eso que dejas y lo que te falta por conocer: personas, ciudades, sensaciones. Es sólo en esta situación cuando te das cuenta lo poco que conoces a esas personas alrededor tuyo, que son a la larga los que en realidad definen lo que eres. Me gustaría decirles tantos “te quiero” y “te amo” que he guardado y sigo haciéndolo sin ninguna razón válida…

Pero, irónicamente, con la desgracia llega el regalo. El estar condenado te obliga a aprovechar tu tiempo. A llenar un minuto con sesenta segundos de vida. A no dejarte estancar por posturas o dogmas y ver el mundo de manera diferente. Entender el sufrimiento, el conocimiento y el amor. Saber que eres lo que haces y que la vida sólo es tan eterna como el legado de tu recuerdo.

Comprendes que buscar respuestas es importante sólo si las preguntas que te planteas son las correctas. Que los ideales cambian como la misma vida y que todo es relativo; nada puede ser tuyo para siempre porque ¿qué significa “para siempre” en realidad? Crecemos con la idea de que la vida y el tiempo son buenos amigos, cuando en realidad son enemigos jurados.

Por eso, ten en cuenta las palabras de este condenado: siente, ve y ama.

Siente otra piel al rozar la tuya y sé consciente de como desaparecen tus fronteras; como puedes ser dos seres a la vez.

Ve el cielo, contempla su magnificencia, su tamaño y su historia; porque todo eso eres tú, ahora, por el hecho de verlo y ser consciente de ello.

Y vive, sin otra razón más que por el placer de hacerlo.

Porque en realidad, todos estamos condenados por la misma enfermedad, aunque son pocos los que se han dado cuenta. Sí, incluso tú la padeces; y no hay nada que puedas hacer más que, como yo, empezar a vivir plenamente pues, al final, todos somos víctimas de la vida.

(Colaboración para http://www.TuManifesto.com, Octubre 2015)

Publicado en Adagio | Etiquetado , | 83 comentarios